miércoles, 5 de abril de 2017
miércoles, 29 de marzo de 2017
Ruidos en la noche (relato)
Estaban recién casados, en esa etapa en la que uno va
descubriendo en el otro cualidades que ni sospechaban que podía tener.
Así un día, al poco, oyó Manuel como Ana, su amada Ana
sonaba al hacer pis. ¿Quién iba a dar? ¿Cómo podía ser posible?, ¡aquella
Princesa que ni siquiera tosía! pero
claro ahora dormían juntos, no es que se acostaran juntos, que eso ya pasaba
antes, es que ahora dormían juntos y… lógicamente, alguna vez se tenían que
levantar a media noche. La noche que descubrió aquello ella se levantó al baño
que estaba muy cerca del dormitorio y sonó aquél ruido. Él también sonaba pero
su ruido era el suyo, el de siempre, y el otro, no lo había oído jamás. La
primera vez que ocurrió la esperó sentado en la cama con los ojos y la boca muy
abiertos medio adormilado pensando que en su casa había algún extraño, Ana,
medio dormida murmuró algo que no entendió Manuel, se metió en la cama y
continuó durmiendo mientras él intentaba hacer lo mismo aunque el recuerdo de
aquél sonido se lo impidió.
Dos o tres días después, también a media noche, volvió a
levantarse Ana, y Manuel desde su cama oyó el sonido de un pedo que venía del
baño, de su princesa.
No pudo soportarlo.
Se divorciaron.
martes, 13 de diciembre de 2016
martes, 1 de noviembre de 2016
lunes, 31 de octubre de 2016
jueves, 20 de octubre de 2016
miércoles, 7 de septiembre de 2016
viernes, 3 de junio de 2016
jueves, 19 de mayo de 2016
jueves, 7 de abril de 2016
miércoles, 2 de marzo de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
viernes, 15 de enero de 2016
viernes, 18 de diciembre de 2015
Los recuerdos. Relato de Navidad
Relato de Navidad
Los recuerdos
No podía saberse con certeza si Andrés estaba dormido o no, quizás él tampoco lo supiera con seguridad. En su mente volaban recuerdos de aquellos primeros días en los que les permitieron salir juntos y solos. Ella había fallecido hacía unos meses después de un eterno tiempo con Alzheimer.
Estaba solo, muy solo, solo como nunca había estado. Vivía en unos recuerdos casi oníricos en torno a su vida junto a ella. A menudo por su rostro corría una lágrima que se precipitaba sobre una manta de cuadros verdes que le acunaba mientras veía en la televisión algún concurso que ni entendía ni le interesaba.
De repente, Se oyó el timbre de la puerta con un sonido oxidado justo en el momento en el que Andrés estaba a punto te besarla. El sobresalto coincidió con una lágrima viajaba del ayer a su manta. Cuando llegó a la puerta tras unos largos segundos de cortos pasos, la abrió y se encontró a unos niños cantando un villancico. Después de darles unas monedas volvió a su sillón y a su manta. Lloró de nuevo pero esta vez porque la Navidad había roto su momento mágico.
Ya no le gustaba la Navidad.
Antonio Quintanar García.
Los recuerdos
No podía saberse con certeza si Andrés estaba dormido o no, quizás él tampoco lo supiera con seguridad. En su mente volaban recuerdos de aquellos primeros días en los que les permitieron salir juntos y solos. Ella había fallecido hacía unos meses después de un eterno tiempo con Alzheimer.
Estaba solo, muy solo, solo como nunca había estado. Vivía en unos recuerdos casi oníricos en torno a su vida junto a ella. A menudo por su rostro corría una lágrima que se precipitaba sobre una manta de cuadros verdes que le acunaba mientras veía en la televisión algún concurso que ni entendía ni le interesaba.
De repente, Se oyó el timbre de la puerta con un sonido oxidado justo en el momento en el que Andrés estaba a punto te besarla. El sobresalto coincidió con una lágrima viajaba del ayer a su manta. Cuando llegó a la puerta tras unos largos segundos de cortos pasos, la abrió y se encontró a unos niños cantando un villancico. Después de darles unas monedas volvió a su sillón y a su manta. Lloró de nuevo pero esta vez porque la Navidad había roto su momento mágico.
Ya no le gustaba la Navidad.
Antonio Quintanar García.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
lunes, 2 de noviembre de 2015
domingo, 1 de noviembre de 2015
lunes, 5 de octubre de 2015
poema "de la uva"
De la uva
Vida que tras de los lloros
amaga con resurgir,
en su ciclo de vivir
para ofrecer los tesoros,
dorados de sol y miel,
nácar de esferas pulidas,
rubíes en un vergel,
gemas del cielo caídas.
Atrás quedan sinsabores,
hielos, sequías y miradas
a un cielo que en mil colores
puede tornar todo a nada.
Y allí yemas y
casqueras,
jornadas de tiempo eterno
tan
duras, tan verdaderas…
Tan
tristes como el invierno.
Haya de ser como quiera,
Que del trabajo y sudor,
nacerán vida y verdor
al llegar la primavera.
Y ha de llegar
mas delante,
cuando se apaga el calor,
mientras se cambia el color
de los campos por instantes,
ese parto de diamantes.
Hijos de tierra y madera
que año tras año se espera
con inquietud principiante.
y después… a la bodega,
crisol de caldos y aromas,
donde con amor se toman
y con descanso se entregan
zumos de perlas que llevan
en su esencia al labrador,
caricias de podador,
delicias a quienes prueban
vinos de oro y turquesa
que arraigaron algún día
en una mañana fría
y acabarán en la mesa.
Antonio Quintanar
García.
Poema ganador del primer premio en el XXVII
Concurso de poesía de Mota del Cuervo.
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